El impacto de la depresión y la tristeza persistente
Uno de los rostros más comunes de la depresión es la anhedonia o incapacidad de sentir placer, lo que se traduce directamente en problemas de motivación. Cuando una persona experimenta tristeza persistente, incluso las tareas más sencillas se vuelven monumentales, generando un ciclo donde la falta de acción alimenta una baja autoestima y viceversa.


